"STAT ROSA PRISTINA NOMINE, NOMINA NUDA TENEMUS"

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El blog de Pelayo Castillo Palacios

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miércoles, 3 de enero de 2018

PEPE



Sin estridencias, sin ruidos, con la suavidad con la que hacía todas las cosas, en PAZ…

Hemos despedido a Pepe, o Sayago como le llamaban sus compañeros de trabajo y la mayoría de iliplenses.

En este mundo de hipercomunicación, en el que hay que estar en el candelero de una u otra forma todavía quedan personas que han pasado toda su vida haciendo el bien desde el más inmerecido anonimato; no, no son incongruencias gramaticales, porque Pepe está y seguirá estando entre los que tuvimos el inmenso placer de conocerlo y disfrutarlo.

Por mucho que lo intento no consigo entender una vida que compaginó en sus primeros años la ausencia paterna con un hambre cruel; que cuando más completa y feliz parece se empeña en golpearle con las dos ausencias más dolorosas que se puedan tener: su nieta mayor y su esposa. Una vida que, en un giro más de desafío le llenó de padecimientos, algunos de ellos verdaderamente dolorosos, sus últimos años de existencia. Ante todo este cúmulo de despropósitos: SU SONRISA.

No es ningún tópico, Pepe es un HOMBRE BUENO, allá donde quiera que se encuentre. Jamás una mala cara, nunca una mala acción, disponibilidad absoluta para todo el que lo necesitara, siempre la ayuda sin importar el destinatario, ningún sacrificio es mucho si lo hace para los demás.

El prójimo: su hermano; la familia: su pasión.

Evidentemente su Fe fue la principal arma contra tanta adversidad. No soy profundamente creyente, en especial en estos momentos de desasosiego, pero Pepe sí, absolutamente convencido del mensaje de Jesús, vivió una vida plenamente cristiana lo que, desde la más sana envidia, pienso que hizo más feliz su existencia y por pura generosidad las de los que le rodeamos; en una sociedad en la que los valores religiosos suelen estar a la baja, hay ejemplos de vida como el suyo; sinceramente no sé si existe un “cielo” para las personas buenas, pero sí personas buenas que merecen que lo haya y Pepe se ha ganado con creces el derecho de participar en él.

Dentro de este mar de sentimientos encontrados no he querido personalizar su compañía, tan sólo desde mi pequeño rincón de pensamientos dejar patente el recuerdo de tu paso por mi vida. Este blog lleva siendo mi extraño diario desde hace algunos años, por eso quiero reservar un rinconcito para quien desde su humildad me ha impresionado.

Por tantas y tantas cosas que me guardo en el corazón siempre te querré Pepe.


in memoriam

JOSÉ SAYAGO BERMEJO, un hombre bueno.

miércoles, 10 de junio de 2015

¡AHÍ QUEÓ!

Etapas de la vida que van pasando y dejando camino a otras.

El pasado viernes cerré un ciclo de ¡17 años!, yo mismo me sorprendí cuando hice recuento. Inicialmente tan sólo fue apoyar un proyecto recién nacido un año antes en nuestro pueblo: crear una Hermandad de Semana Santa y con ella recuperar una fiesta perdida en el tiempo iliplense.

Durante todos estos años ha habido de todo, momentos mejores y peores, aunque estos últimos espero pasen al olvido. La distancia tampoco fue un freno, con frías y largas noches invernales de ensayos desde Sevilla, ida y vuelta; pero cuando llegaba el Miércoles o el Viernes Santo todo se veía recompensado.

Probablemente lo mejor que me lleve sean amistades, desde el privilegiado lugar de contraguía de Jesús Nazareno he visto pasar por esas trabajaderas a muchos costaleros valientes, los primeros años compartí esfuerzo incluso con ellos, pero una desdichada lesión de espalda hizo que saliese fuera de las zambranas.

Para ser sinceros esta es una situación sobrevenida, no elegida, mi labor en la Junta de Gobierno ha sido la que ha sido, probablemente menor que la de la mayoría de mis compañeros, pero circunstancias familiares y, sobretodo, de distancia han limitado mi aportación, no obstante siempre he dado ese poquito más de lo que se me pedía, o al menos así lo interpreto yo. Pero aires nuevos, o no, hicieron que me situase en una dura tesitura: mi ayuda cofrade o mis pensamientos y palabras expresados libremente. La consecuencia es la actual, prefiero seguir expresándome con toda la libertad de mi pensamiento, lo que inexorablemente me conduce a abandonar los cargos que pudiese ejercer, tanto en la Junta como en la cuadrilla.

Si dijese que me siento orgulloso de haber compartido trabajo con todos los que he estado en las distintas Juntas de Gobierno mentiría, de hecho es la falta de hipocresía lo que me lleva a esta situación. Pero realmente sí que me llevo buenos y especiales amigos, personas de las que he aprendido mucho, tanto de este mundo cofrade como del humano, cuyo carácter y relación mutua nunca olvidaré ni descuidaré, en cualquier lugar que nos encontremos.

No quisiera discriminar a nadie en especial, correría el riesgo de dejar algún nombre por detrás, y son bastantes de los que me gustaría acordarme hoy. Pero hay uno que destaca sobre todos, además como siempre ha sido público y notorio, nadie se va a sentir minusvalorado si digo con la boca llena que lo mejor que lleva mi mochila para casa es haber conocido en la distancia corta a mi mentor, mi maestro del martillo, a un trabajador de los pies a la cabeza, a uno de los motores de esta Hermandad, a su actual Hermano Mayor: GRACIAS POR TODO SEBASTIÁN BREVA.

Ha sido un verdadero honor compartir contigo el andar de nuestro titular. Te deseo lo mejor en tu andadura al frente de mi querida Hermandad.

Por última vez, y de forma simbólica, dejaré caer el martillo:


¡AHÍ QUEÓ!


viernes, 24 de octubre de 2014

REFRESCANTE

            Después de casi cuatro años volcando sentimientos en este blog, se acaba convirtiendo en un “cajón de sastre” donde cabe todo, pero especialmente recuerdos que surgen inesperadamente y que te motivan.
            Recientemente estoy inmerso en un proyecto (mi agenda dice que ya no caben, pero se le hará un huequito) que me ha retrotraído a una infancia inocente y sin más preocupación que la de divertirse. Pero también hubo jornadas de trabajo y contribución a la economía doméstica.
            Con la altura justa para llegar al remolque ya echábamos horas descargando y cargando camiones, luego furgoneta de reparto y a dar vueltas por Niebla; un pueblo dividido en sectores para poder organizar la carga (los restaurantes y bares tenían su propio sector). Si mal no recuerdo desde los 9 ó 10 años ya andábamos cargando cajas, al principio cogidas con ambas manos y sólo las de envases, luego poco a poco, llenas, de dos en dos y los piques a ver quién cargaba más de golpe entre mi hermano Merce y yo. Más tarde vino el reparto cercano, si la Plaza de la Feria se podía considerar cercano, pues era la frontera que alcanzaba el carrito del que tirábamos, organizando un escandaloso traqueteo de ida que se multiplicaba a la vuelta con los envases vacíos.
            Hubo de todo: cerveza, leche, batidos, vino, aguardiente, bitters, tónicas, refrescos de cola…
            Pero destacando sobre ellos los que venían desde la cercana fábrica de San Juan del Puerto:





Con un nombre al que hoy le podríamos dar mucho juego pasó de cajas de madera a otras de alambre grueso que se clavaba en las manos, para finalizar en las ultracómodas de plástico (si es que ya no se hacen las cosas como antes)




Aún recuerdo su sabor ligeramente amargo que hoy me hubiese encantado mezclado con un chorrito de vodka, pero que de niño sabía raro al tener que competir con otros más comerciales y edulcorados.


Es curioso cómo pequeños detalles hacen que vuelvan a ti miles y miles de recuerdos. ¡Lo que daría por abrir la nevera y pillar uno de esos!

miércoles, 23 de abril de 2014

LA PAÑOLETA Y EL LIBRO

Hoy toca múltiple celebración. San Jorge me da la oportunidad de aunar dos pasiones de mi vida, una reciente, el movimiento Scout, que tienen en el santo su patrono y que celebraremos este fin de semana con un campamento multitudinario donde asistirán todos los grupos de la provincia. Por otro lado es el día del libro, ésta ya me viene de antiguo, desde que las hojas escritas me fascinaron con sus aventuras cuando niño.

No os puedo reglara a todos un libro, pero si os daré algunas palabras, aunque no mías, utilizaré las de dos personas muy relacionadas con el tema:

“El niño no aprende lo que los mayores dicen, sino lo que ellos hacen”
Robert Baden-Powel, fundador del escultismo.


 


Cintura de piedra y oro.
¡Niebla…! Un fragmento de brumas
donde el pasado se encierra
Niebla en el cielo y en la tierra
para un delirio de sumas.
Para sumar soles, plumas,
aire, estrellas e ilusión
y bordar en el pendón
de la historia y la leyenda
un recuerdo y una ofenda
para un bravo corazón…
            Cincho de cemento moro
ha moldeado su cinto.
A sus pies, cantando, el “Tinto”
canciones de piedra y oro.
            Cada rincón, un tesoro
de bellas evocaciones,
y a sus rejas y balcones
–con dalias y malvaviscos-
asoman ojos moriscos
para enhebrar ilusiones…
            Copla al sol. Ciudad dormida.
Niebla, cuajada de historia,
es un hito de victoria
a su paso por la vida.
            Metáfora desprendida
de épico verso sonoro,
Niebla es un viejo tesoro
que evoca el pasado extinto.
¡Que a Niebla le borda el “Tinto”
cintura de piedra y oro…!

“Trilogía del Tinto, Cintura de piedra y oro” de la obra PUEBLO EN CRUZ, CANTOS DE PAZ Y ESPERANZA(1977)
Cristóbal Vega Álvarez, cordobés iliplense.






¡FELIZ DÍA DE SAN JORGE!

martes, 29 de octubre de 2013

DOLOR

La tecnología avanza, los sistemas mejoran... pero sigue siendo el hombre el único que puede morir.

Descansen en paz.


sábado, 31 de agosto de 2013

CON LOS VELLOS DE PUNTA

            Reconozco que si no fuese porque algunos grupos en los que estoy sólo trabajan con Facebbok, sinceramente no lo usaría, pero ayer me encontré con una fotografía que paga todas las horas desperdiciadas delante del ordenador pasando de peticiones de juegos, de millones de consejos copiados y pegados, de situaciones personales que ni me van ni me vienen y un inacabable etcétera.

            Pero una fotografía de las estación de ferrocarril de Niebla de 1976, sinceramente no sé si son Las Mallas o La Estación de Sevilla (me inclino por la primera), pero ha hecho aflorar miles y miles de kilómetros de ferrocarril, sin exagerar.

          Corregido por mi madre, probablemente sea la Estación de Sevilla


            El tren ha sido mi compañero desde mi infancia, cuando tenía que ir a Sevilla con mi madre a San Juan de Dios, a veces pillábamos un tren de gasoil que tardaba lo indecible, o al menos así lo recuerdo, con asientos de madera similares a bancos de jardines y plazas. Los años de instituto en La Palma tampoco fueron ajenos al “chemin de fer” (permitidme esta pequeña licencia al francés que estudié), si terminábamos algún día antes, corriendo a la estación, tomar el tren y seguir corriendo para ver si el revisor no nos pillaba antes de llegar a Niebla.

            Luego los grandes trayectos, los de la Academia, así de pronto, recuerdo las estaciones de Lérida, Madrid, Alcázar de San Juan, Toledo, Alicante, Barcelona…

            Los primeros destinos supusieron fines de semana “ferroviarios” hasta o desde San Fernando, Huesca o Madrid, de nuevo.

            De especial recuerdo son larguísima horas compartidas con Vázquez Figueroa, mi escritor de referencia, sumergido en innumerables aventuras que alguna vez, lo confieso, hicieran que me pasase de estación.


            La visión de las murallas sobre el Tinto cuando el traqueteo metálico te indicaba que al “puente de hierro”  le seguía el “Apeadero Puerta del Buey”… ya estoy en casa.

domingo, 28 de abril de 2013

RINCONES


En este mundo de competitividad todo vale según su “enormidad”, las grandes cifras son los referentes principales; la cuota de pantalla, la asistencia a un evento deportivo, los records están al orden del día; se es más popular según crece tu número de contactos en Facebook, twiter o “wuasaps”. Todo se magnifica como consecuencia de una supuesta globalización de la humanidad, nuestro propio planeta parece haberse quedado pequeño…

Soy de paseos, de pulular sin ton ni son, simplemente dejándome llevar por los pies. Es verdaderamente gratificante no tener que ir a ningún sitio en concreto y dejar que el día te sorprenda con esas pequeñas cosas o detalles que antes no habías contemplado, ojo que no he dicho visto, porque hay mucha diferencia entre ver y contemplar algo; entre esa esquina de la que puede salir un vehículo a todo trapo y atropellarte (ver), o ese mismo ángulo que se convierte en un rincón mágico que te llena las pupilas (contemplar)… mejor lo contempláis.






Esta mañana he podido dar una vuelta sin prisas por mi pueblo, armado con la cámara de fotos, porque es un vicio que adquirí gracias a mi mentor en los blogs, de esa manera puedo volver a recrear esos rincones mágicos, aunque no es lo mismo sin esos “¡Buenos días!” sinceros y de pueblo de la persona que, extrañada, mira hacia donde apunta el objetivo.



Son tres propuestas sinceras a las que os invito, sé que me han quedado muy primaverales, muy… florales, pero para compensar esta fastidiosa alergia sirven…¿o no?



martes, 16 de abril de 2013

LUTO MARATONIANO


            La maratón es el ideal de cualquier aficionado a correr, yo tuve el privilegio de acabar dos antes de lesionarme y toda la alegría con la que crucé la meta hoy se vuelve dolor y rabia ante la acción de unos desalmados que, por llamar la atención, o vete a saber que supuesta reivindicación, no dudan en asesinar vilmente a personas cuyo delito es divertirse haciendo deporte, o siguiendo el ejemplo que daba su padre en el caso del pequeño de 8 años.



            Sinceramente, hay que estar muy enfermo para matar indiscriminadamente, pero el maratoniano es duro por definición, sufridor por entrenamiento y creo que ésta sucia acción no los acobardará. Ojalá pudiese estar en la siguiente para manifestar mi repulsa.

            ¡Ánimo y a seguir con las zapatillas devorando kilómetros!



lunes, 4 de marzo de 2013

HASTA SIEMPRE MAESTRO


Yo aprendí a tocar la guitarra con 10 años, durante dos, todas las tardes me dirigía con la guitarra que me compró mi abuelo Mercedonio, a la calle Escalera, a casa de Antonio “el Cojito”. Allí aprendí entre olores de cueros, pegamentos, betunes, tintes y demás cosas propias de un zapatero de pueblo; al ritmo de martillo y clavos de mediasuelas, tacones y punteras.

Hoy me sorprende la noticia de que mi maestro Antonio, el que me facilitó horas y horas de música en tantos sitios, ha cogido su guitarra y se ha ido a cantar con los ángeles, seguro que estarán disfrutando como yo lo recuerdo.

Como pequeño homenaje os cuelgo un video de una pieza que me marcó desde siempre y que llegué a tocar junto a “el Cojito”.

¡Hasta siempre maestro!


lunes, 14 de enero de 2013

FELIZ CUMPLE, MI NIÑA


Naciste un 14 de enero llenándonos de alegría, ilusión, miedos, inexperiencias…

Con también 14 añitos recién cumplidos te marchaste dejándonos desamparados…

 Hoy todavía no puedo escribirte, mi niña; por eso tengo que elegir palabras ajenas, una historia de tristeza y esperanza por el hijo perdido.

Feliz cumple mi vida.


¿Dirías mi nombre si te viese en el cielo?
¿Sería lo mismo si te veo en el cielo?
Debo se fuerte y continuar
Porque sé que no correspondo aquí, al cielo
¿Agarrarías mi mano si te viese en el cielo?
¿Me ayudarías a pararme si te viese en el cielo?
Encontraré mi camino a través de la noche y del día
porque sé que no me puedo quedar aquí, en el cielo.
El tiempo puede tirarte,
El tiempo puede vencer tus rodillas,
El tiempo puede romper tu corazón.
¿Estuviste pidiendo por favor?¿pidiendo por favor?
Detrás de la puerta
hay paz, estoy seguro,
y sé que no habrá más lágrimas en el cielo.
¿Sabrías mi nombre si te veo en el cielo?
¿Sería lo mismo si te veo en el cielo?
Debo ser fuerte y continuar
Porque sé que no correspondo aquí en el cielo.

miércoles, 26 de diciembre de 2012

REFLEJOS DE MI NIEBLA


“Una imagen vale más que mil palabras”

            Y eso me ha sucedido a mí cuando recibí algunas fotos de mi amigo Antonio, especialmente una que os cuelgo para que la disfrutéis y que me ha motivado literariamente, no es mi especialidad, pero de vez en cuando me tomo una licencia artística que intente mostrar lo que mueve dentro de mí una imagen, especialmente si es de nuestra NIEBLA.

            ¡¡Gracias amigo!!


           
            Asomada desde el pretil roqueño del puente, coqueta como la mujer madura frente a su espejo de bronce, busca en el suave trascurrir del agua dulces y gloriosos años de juventud cuasi olvidada.

            Con los sólidos pies de muralla sumergidos en el bermejo caudal aproxima sus oídos al rumor de piedras y aguas que danzan junto al molino; busca voces pretéritas,  lenguas extrañas y extranjeras que la admiraron y cantaron tantas veces; algunas, ébrias de poder te violentaron dejando profundas cicatrices en la piel de tapial.

Hoy el invernal sol apenas si conforta tus doloridos huesos, curtidos por siglos de abandono e indiferencia, injusto castigo de unos hijos ignorantes de la belleza materna.

            Deseo quererte, acariciar esas venerables arrugas que tanto han aprendido y que tanto callan para no ofender, pero sólo tengo tus huidizos reflejos en el agua del Tinto, reverberaciones matizadas por las sombras del poniente. Lleno de frustración camino por las orillas, impotente ante tu desamparo; intento fijar en mi retina un recuerdo para el alma, pero se va, marcha como las coplas manriqueñas hacia la muerte del mar, navegando por unas aguas cada vez menos rojas, carentes de sangre indispensable para la vida que se apaga.

            Comparto tu cansancio, cierro los ojos y juego a transformarte, a convertirte en la altiva al-Hamra defendida hasta la extenuación; pero no dejan de ser anhelos de tiempos pasados, jugarretas de la ilusión que tan sólo dejan un poso agridulce en el corazón, trazas de sentimientos iliplenses… Reflejos de mi Niebla.


domingo, 9 de diciembre de 2012

EL BLOGUERO EGOCENTRISTA O LA MALA REPUTACIÓN

No hace mucho que disfrutaba de otra mañana de conversación de amigo, de esas en las que la sinceridad no deja lugar a elucubraciones ni a temores con segundas, opiniones directas y certeras sin intención de convencer a tu AMIGO, todo lo contrario, deseoso de recibir esa crítica que los hipócritas sólo te harán por la espalda.

Hablamos entre otras muchas cosas de los blogs, concretamente del mío y la imagen que a algunas personas les puede dar. La sensación que se transmite es la de EGOCENTRISMO, ¡por supuesto! Es que no lo concibo de otra forma. Lo habré aclarado miles de veces, aunque no me importa hacerlo de nuevo, así nadie se puede llevar a engaño.

En un porcentaje muy alto todo lo que escribo no deja de ser mi opinión, en la que creo firmemente, puede que existan otros espacios en los que se tienda a agradar al público de forma que el contador suba, no es mi estilo, ya sabéis: pocos y buenos mejor que muchos y malos. Incluso os podréis cuestionar qué hay de subjetivo en la historia de Niebla, el centro vertebrador del blog, pues todo. La Historia no es más que literatura que se hace desde el punto de vista del que la escribe, son hechos del pasado que nos han dejado señales que se cuentan desde el presente. Además en mi caso concreto me obliga a ponerme las pilas, a actualizar información, a buscar nuevas fuentes… si de paso le sirve a alguien mejor que mejor, pero es un proyecto propio con más de 20 años de trabajo (que no me importa compartir en absoluto).

Por lo demás, lo que no es historia y son más Sentimientos, por su propio nombre tienen que ser egocéntricos, porqué unos sí y otros no, porque depende del momento, del estado de ánimo, del tiempo disponible, de muchos y múltiples factores que a veces carecen de lógica, simplemente “porque sí”.

No voy a negar que me encanta cuando me dicen “leo tu blog”, pecaría de falsa modestia si lo hiciese; pero mi verdadero interés para con mis semejantes es que me conozcan, que el blog sirva de filtro, mis argumentos siempre están ahí  evitando perder el tiempo con aquellos que no comparto nada, ni intereses ni pensamientos. Por eso va todo firmado, no me escondo tras un pseudónimo de serie de aventuras o tras la supuesta oficialidad de un gabinete de prensa.

Por todo lo anterior  aprovechando mi entrada musical acostumbrada os cuelgo un video muy clarificador con el que siempre me he sentido identificado: “La mauvaise réputation” de Georges Brassens, cantada y traducida por él mismo.

Es lo que hay, como las lentejas el que quiere las toma el que no…






viernes, 12 de octubre de 2012

CON LA PIEL DE GALLINA


Bueno, antes de empezar os advierto de que va a ser una entrada larga  muy personal y casi dirigida, así que sentaos y poneos cómodos o abandonadlo antes de que sea tarde.
Hablar de Jana y su blog no es nada nuevo por aquí, además es una de mis comentaristas habituales; lo que nunca os he explicado es la forma de reencontrarme con mi amiga de la infancia, motivo por el cual os pongo en antecedentes.
Todo comienza con el escaneo de una fotografía de hace unos años, más concretamente cuando estaba en 8º de EGB (1978), ésta me hace cuestionarme acerca de Cristóbal Vega Álvarez y vi tema para una entrada futura en el blog. Mi padre como antiguo compañero suyo no pudo darme ninguna referencia actual así que tiré de “San Internet de los desamparados” y ¡voilá! No sólo encuentro un blog dedicado a su obra sino que además lo lleva su hija, mi amiga de la infancia. Lo demás ha sido un intercambio continuo de mensajes y comentarios.
Ahora, para que no suene a chino el título de la entrada os copio lo que he escrito a mano durante estas dos últimas tardes mientras esperaba para asistir al congreso de San Juan.
CON LA PIEL DE GALLINA.
Y aún se me eriza el pelo sólo con recordarlo.
Os pongo en situación. Llevo un tiempo escaneando todas las fotos que encuentro por casa, luego las intento ubicar en el tiempo y si lo consigo, las clasifico por años. Las más antiguas te llenan de ternura, otras te consiguen sonrojar de vergüenza (este es el caso). Además de la digitalización de fotografías también estoy intentando poner en orden mi biblioteca, apropiándome de paso de algunos libros olvidados en casa de mis padres (también este es el caso).
Como disponía de una hora libre antes de las ponencias del congreso me senté en la plaza de la iglesia de San Juan acompañado de un café con hielo y una ligera y refrescante brisa. En la mochila lo que suponía un tesoro de juventud, en el corazón la esperanza de haber encontrado un trozo maravilloso de mi adolescencia.
Para los que ya peináis algunas canas no os será desconocido el término “teatro del colegio”, para los que no os suene deciros que hace algunos años, al menos hasta que terminé EGB (no sé ni cómo se llama ahora) todos los cursos hacían una pequeña representación teatral, actuación musical u otra actividad similar a lo que hoy se llama “la fiesta de fin de curso”, la particularidad en mi época era que en ocasiones este teatro contribuía a sufragar el viaje fin de curso de 8º, los que nos despedíamos del Colegio Público San Walabonso.
En el año 1978, las representaciones, en dos sesiones, se hicieron en el cine y para esta ocasión, los “niños de 8ª” llevábamos preparando, bajo la dirección de Don Wolfgang, una pequeña obra de teatro que había escrito el padre de una compañera nuestra, a la sazón Cristóbal Vega, supongo que ya vais hilando esta entrada. En ella me tocó hacer el papel de Bécquer, tanto en su variante de estatua como en el de actor, ¡recitando poesía incluso! Podéis imaginar lo que suponía para un adolescente de la época aquejado además de una timidez excesiva. Aun así creo que hicimos un papel más que digno, no me atrevo a decir todos los nombres de los que participamos por temor a olvidar alguno de ellos, pero lo que si puedo asegurar es que los numerosos ensayos sirvieron para disfrutar de una experiencia tan nueva como el teatro.


Extraigo el libro de mi mochila: Dos poetas, Bécquer y Federico García Lorca, de C. Vega Álvarez. ¡Tiene que ser lo que busco! Rápidamente, con avidez voy pasando hojas y en la página 21 encuentro:
“CABECITAS LOCAS”
(Cuento escenificado en un acto)
Escrito para los Colegios de Niebla (esto último a mano por el autor)
14 personajes en un Cuadro Único, los jardines del parque de María Luisa de Sevilla, 12 jóvenes adolescentes, su maestro (que no profesor) y Bécquer. La lectura de un tirón, con el corazón a más de mil, el café se queda aguado en la mesa porque mis ojos se niegan a apartarse de las hojas mecanografiadas. Estoy leyendo las mismas páginas que estudié y repetí hasta memorizar hace 34 años, ciertos diálogos, los míos, los voy adelantando a la lectura porque de algún lugar recóndito van asomando las palabras y versos del poeta… con la edad y experiencia vividas no me avergüenza reconocer que alguna lágrima saltó fugitiva mientras leía.

Por una mirada, un mundo.
Por una sonrisa, un cielo.
Por un beso… ¡yo no sé
qué te diera por un beso!
En estas más de tres décadas no sería capaz de contar las veces que he rememorado la Rima XXIII, incluso en el Instituto de La Palma me proporcionó una cerrada ovación en clase de Literatura cuando la recité (evidentemente jugaba con ventaja). Personajes, situaciones, ensayos, nervios de representación, hormonas adolescentes y unos recuerdos que todavía hace que se me ponga la piel de gallina.
Amiga Jana, Elena en la ficción, ahora me dirijo a ti personalmente porque quiero hacerte una petición, quiero solicitar tu permiso para utilizar los versos de tu padre en mi blog, como sencillo y sincero homenaje de un niño que ha tardado en saborear su obra en un acto. Para convencerte intentaré chantajearte con otra parte de la obra, el comienzo de la Rima I, así como una fotografía sin desperdicio. Besos apretaos
Yo sé un himno gigante y extraño
que anuncia en la noche del alma una aurora
y estas páginas son de ese himno,
cadencias que el aire dilata en las sombras.


lunes, 6 de agosto de 2012

LA FUERZA DE LA DEVOCIÓN Y LA AMISTAD


La luna vino a la fragua
Con su polisón de nardos
El niño la mira, mira
El niño la está mirando.
F. García Lorca (Romance de la luna, luna)

Y anoche en Niebla, en tierras de su Condado, la luna de Lorca volvió a lucir su redondo vestido blanco para que los niños, casi un centenar, la mirásemos desde el cariñoso abrazo de las murallas. Para aquellos que emprendíamos el camino por primera vez todo se abría nuevo, éramos niños temerosos ante la senda que se nos ponía por delante: una noche de vivencias únicas, desde las más físicas a las más íntimas. Una caña coronada de romero y ceñida por el rojo y blanco de la Hermandad del Rocío de Niebla iba a ser nuestro báculo e inseparable compañero de viaje, un pañuelo rojo  intenso con el nombre del “culpable” el capote protector que nos igualaba a todos.

La cita, con el Señor de la Columna por testigo, poco antes del cambio de día, saludos, consejos de veteranos a novatos y poco a poco nos vamos emparejando por afinidades a esperar la foto de grupo y el padrenuestro como pistoletazo de salida.


Motivaciones, miles, cada uno tiene al menos una, dos, o varias; yo no lo puedo ni lo voy a negar, la mía (al menos la inicial) es una petición personal de Manolo, avalada por esa amistad que no por reciente es menos fuerte; tengo mis propias sospechas de que el éxito de este año  tiene mucho que ver con esa querida familia, todo corazón y esfuerzo a la que no se le puede negar nada, “si me necesitáis allí estaré, en lo difícil, en lo fácil, en lo bonito y en lo feo… la amistad es así”. Aunque tampoco negaré que los cientos, miles de vueltas que te da la cabeza en el peregrinar abren tu abanico de razones inconmesurablemente. Cierto es que la palabra que más se oye es “promesa”, pero con la sinceridad que quiero que me caracterice os diré que particularmente no creo en un mero intercambio de favores, mi esfuerzo lo dono sin búsqueda de recompensa directa, con la esperanza de que pueda hacerle bien a alguien, conocido o no, que sea la Virgen, como destinataria final de la peregrinación, la que decida qué hacer con mi oración.

Y comienza el camino, vigilado desde lo alto por esa luna que con su menguante casi estrenado parece el queso de los juegos infantiles; dejando atrás el Tinto y sus baluartes nuestra compañera celeste va dibujando los caminos de plata que golpean unos pies todavía veloces y ligeros. El fiel cortejo de vehículos acompañantes aún no es necesario, pero su presencia cercana conforta y augura un final cierto, allá, lejos, en la marisma que espera dormida.

La agradecida oscuridad alivia el caminar, unida a una brisa suave que nos empuja solícita por la carretera hasta nuestra primera parada, Rociana, y allí las primeras viandas que nos preparan para el derroche generoso de energías que resta. Tras este primer agrupamiento algunos se refugian en los vehículos a esperar otro tramo, o haciendo un paralelismo cofrade que creo viene al caso, solo ha sido la primera “chicotá”, no se trata de quemarse al principio, si es necesario hacer un tramo en vehículo se hace y no sucede nada, nadie reprocha nada, como reza el dicho “quien da lo que tiene no tiene obligación de más”.
Tras Rociana el asfalto cede su sitio a la tierra, a veces compactada, a veces suelta, caminos silenciosos escoltados por olivares y viñas que, poquito a poco van seleccionando los grupos, de dos, de cuatro, de ocho o nueve, cada uno con sus propios ritmos y conversaciones, los espíritus y sobre todo los cuerpos aún están jóvenes, hay quien se descuelga un poquito o quien da ese ligero acelerón que motiva el oír una voz conocida más adelante. Mi grupo natural ya está confeccionado, al fin y al cabo a Sebastián (padre e hijo) y a mí nos ha llevado a esta situación el mismo culpable, nuestro “candilito” que no para de subir y bajar intentando estar con todos a la vez; Lola y Arancha nos irán acompañando según sus propias fuerzas.


Aún no han dado las cinco y Almonte sirve para el nuevo despliegue de café, roscos, bocadillos, piononos, agua helada, refrescos; perfectamente organizados en una mesa que los anfitriones (una vez más hay que agradeceros vuestra generosidad) tardan cinco minutos en montar y desmontar. Un poquito de estirar, un ratito de sentarse, ajustarse los zapatos y calcetines, incluso comienzan a aparecer las prendas de abrigo para algunos y, ahora sí, a por el último tramo, ya estamos en tierras de la Señora.

Las arenas almonteñas son el tiempo de intimidad, el cansancio está haciendo mella y son más los silencios que se suceden que los puntuales momentos de algarabía e incluso canto. Sería muy complicado escoger algún momento de toda la noche, pero seguramente en este tramo estarán muchos de mis favoritos, especialmente recuerdo uno de ellos, cuando me quedo un poco retrasado para hacer una fotografía y por tanto sólo, Sebastián y Sebastián ligeramente adelantados y de fondo el remolque del tractor donde Manolo (otra vez) se ha sentado y guitarra en mano llena la noche de notas musicales, sevillanas, rumbas, punteos, Triana, temas alegres, melancólicos, de amor, del Rocío, como no… Un verdadero lujo, con esa música de fondo, con el olor húmedo de los pinares, con ese dolor sordo y constante en todas y/o algunas partes de las piernas, llega un momento en que tu cuerpo se desdobla, uno que camina mecánicamente siguiendo las rodadas para no hundirte y otro que flota junto al primero; es este último el que me interesa ahora, realmente es como si tu mente se independizara del resto para hacer lo que mejor sabemos los hombres: pensar. Piensas en motivaciones, en personas queridas, en los que te gustaría que estuviesen allí contigo, en los que nunca estarán, en que la compañía de la Virgen se siente en las caras de los que se cruzan contigo… bueno explicarlo es muy difícil, incluso para mí que estoy acostumbrado a escribir. Realmente es una experiencia única que se debe vivir, repetirla… quién sabe, pero disfrutarla al menos una vez es mucho más que recomendable.

Entre silencios cómplices y conversaciones cada vez más cortas te llegan las noticias de aquellos que ya han llegado, piernas y corazones jóvenes que nos demuestran el enorme paralelismo entre los dos caminos, el del peregrinar y el de la vida; hay quien la vive rápidamente, otros más pausados, lento pero seguro, a tirones, hay quien no llega a la misma meta; pero cada uno tiene su propio camino y tan sólo él debe realizarlo.
Pasito a pasito, igual que nosotros, por la izquierda el horizonte se va aclarando, la oscuridad atenuada por la luna va mostrando la luminosidad de un sol que toma conciencia de la hora que es, hora de levantarse y calentar los cuerpos del rosario de peregrinos iliplenses. El olor a mar es inconfundible y delata la ya inminente presencia de las marismas, no tardarán en aparecer las primeras casas de la aldea.

Y ¡por fin! La basílica recorta su silueta contra el celeste amanecido, son poco más de las ocho cuando los últimos y valientes caminantes llegan exhaustamente felices. Un  reparador desayuno en comunidad y a las 9:30 nuestro encuentro con La Pastora, en una misa oficiada por nuestro Don Carlos y acompañados de numerosos iliplenses que han llegado en coche así como otros peregrinos de Manzanilla que han elegido la misma madrugada que nosotros.
Se me quedan en el tintero tantas cosas, unas por cansancio, otras voluntariamente, pero no quería dejar pasar estos momentos aún calientes en mis retinas.
Igualmente tampoco es de mi estilo, pero la despedida no puede ser de otra forma, ya que me consta que para quien va dirigido lo apreciarán en su justa medida. Gracias a La Hermandad del Rocío de Niebla, gracias a su Hermano Mayor, gracias a esa maravillosa familia anfitriona, gracias a todos los que habéis permitido que comparta un ratito de camino… Gracias, en definitiva.


Gracias Señora, por el buen camino