“Diecinueve
imputados por extraer parte de la muralla para su venta y uso ornamental”
Con
esta noticia nos sorprende hoy el diario “Huelva Información”. No es la primera
vez que critico la forma alarmista y sesgada con la que este diario escribe sus
noticias acerca de nuestro pueblo (EL HILIPLENSE INDIGNADO).
Evidentemente
estoy totalmente en contra del expolio, mal uso, aprovechamiento ilícito o
cualquier otro atentado contra el patrimonio, el general y el de Niebla en
particular, pero la imagen que queda tras leer el encabezamiento de la noticia
es la de la gente de Niebla con pico y pala arrancando piedras para venderlas
y/o adornar sus casas. En mi opinión nada más lejos de la realidad. Por partes:
Según
el RAE, Expoliar: despojar con
violencia o iniquidad (con maldad, injusticia grande).
No
puedo pronunciarme sobre el trabajo de los arqueólogos puesto que desconozco el
informe técnico de los mismos, pero supongo que su trabajo se habrá limitado a
identificar los restos y a ubicarlos cronológica y geográficamente; dudo
mucho que hayan hecho una valoración de la forma en que han llegado a sus
actuales lugares los mismos, porque son los que se denominan “restos
descontextualizados” y salvo confesión explícita o pillada in fraganti
“destrozando la muralla”, yo los consideraría como “material de acarreo”, es
decir, elementos constructivos que se reutilizan. Reitero que toda esa
culpabilidad con la que se pinta el artículo es intencionada (morbo,
espectáculo, supuesto periodismo, etc.)
y se origina en el autor del mismo. Sinceramente pienso que unos cuantos
periódicos vendidos de más no deben valer la imagen de un pueblo.
Sin
querer justificar el uso de materiales arqueológicos, lo que sí podemos hacer
es colocar la noticia en un contexto apropiado, al menos para entender la
noticia en profundidad.
La
Ley del Patrimonio Histórico es relativamente reciente, del año 1985
concretamente, y en Niebla, como en cualquier otra ciudad con parecido bagaje
cultural cada vez que se han realizado movimientos de tierras (limpieza de
solares, nuevas construcciones, etc.) han ido apareciendo restos de épocas
pasadas. El conocimiento popular es consciente de que la mayoría de las casas
de Niebla tienen algún “recuerdo curioso que apareció en los cimientos”, pero
también era bastante común que apareciesen piedras labradas como sillares, más
o menos grandes, capiteles, fustes o trozos de columnas, bolaños, tejas,
ladrillos y un posible abanico muy amplio de materiales de construcción; estos
materiales se solían reutilizar (materiales de acarreo) o directamente iban a
la escombrera; tampoco era raro ver hasta hace poco escalones de mármol hechos
de restos de columnas o incluso trozos de las mismas adornando las esquinas de
las calles, sobre los bolaños, aún podemos verlos hoy en algunas casas.
Muchos
de los famosos materiales reutilizados ya estaban en el siglo XIX expuestos en el
patio de la iglesia
(foto de Amador de los Ríos)
O a
principios del siglo XX en el museo de “La Inglesa” (fotos museo 1 y 2) y de
nuevo en el patio de la Iglesia.
Podemos
observar reutilización de sillares en obras como la del “Sindicato”,
probablemente si picamos la pared aún estén allí, al igual que en muchos muros
de las actuales casas de Niebla.
Incluso
en otro caso de reaprovechamiento se arrancaron piedras de la muralla para
hacer los mojones kilométricos de la carretera que une Niebla y Valverde
(alrededor de los años 40)
Todavía
paseando por las calles de Niebla podemos ver muros a base de ladrillos, sillares, sillarejos y otros materiales reutilizados.
Todo
lo expuesto anteriormente no hace más que situar a los iliplenses en una
cultura de reutilizar lo que se encontraba, abaratando de esta forma las
construcciones de sus casas, era la política y la cultura de la época y no
justifica para nada que hoy se pueda repetir, entre otras cosas porque
cualquier obra debería estar supervisada por un arqueólogo. Lo que en mi
opinión si explica es que gran parte de los materiales de los que se habla en
el periódico sean fruto de recogidas en solares abandonados, obras que tiran
abajo los muros y depositan los escombros en vacíes autorizados, o simplemente
columnas y bolaños que han ido cambiando de aquí para allá, sinceramente no veo
a ningún iliplense arrancando esos materiales de la muralla impunemente.
Posesión
de restos arqueológicos descontextualizados puede, pero que los hayan extraído
de la muralla, lo dudo mucho.
El
artículo se completa con unas declaraciones de la alcaldesa, cuando menos un
poco “tristes”, ella, como iliplense lleva algunos años viendo los bolaños y restos por las
calles de Niebla, sin embargo pide “conciencia”
a la ciudadanía, quizás la mejor forma de concienciar sea la de dar
ejemplo, así que esperemos que el Seprona no vea los bolaños que hay en la bajada al apeadero, un lugar
público y, por tanto de su competencia, esos ¿son o no patrimonio reutilizado?, no sea cínica con sus paisanos.
También
es difícil concienciar a la ciudadanía cuando se ofertan jornadas históricas
elitistas como las recientes sobre Alfonso X.
Y ya
por último la mayor concienciación: ¿cree Vd. que un iliplense puede considerar
suyo un patrimonio que se privatiza con el apoyo y beneplácito del
Ayuntamiento? Eso es una ironía política que no se la cree nadie, puede que sea
legal, pero ¿es moral?, quizás la “custodia y buen uso de los materiales” como dice en el artículo, tengan el mismo
destino que el Patrimonio de Niebla: Ese clan que se dedica a amenazar por Facebook
y que con el insulto pretende solucionar y amedrentar a los que vamos con la
verdad por delante.
Está
muy bien y comparto defender la impecable labor de las fuerzas de seguridad,
pero sus paisanos también esperan un poco de confianza y apoyo, al menos el mismo que
depositaron en las urnas cuando la eligieron.